Teoría

CIENCIA POLÍTICA

I. Introducción:

El objeto de estudio de la Ciencia Política es la política . Según Max Weber la política es la dirección o la influencia sobre la dirección de una asociación política, la cual se caracteriza por el control de la violencia física como medio específico de dominación. La asociación política por excelencia del mundo contemporáneo es el Estado

Caramani distingue 3 procesos en la esfera de la política que son la toma de decisiones públicas y autorizadas, la adquisición y mantenimiento del poder para tomar esas decisiones y ejercer ese poder y el conflicto y competencia por el poder y utilización de ese poder.

Según Josep Colomer el ámbito de la política está dado por la provisión de bienes públicos los cuales no pueden ser brindados por el mercado u otros mecanismos privados.

De acuerdo con Harold Lasswell, uno de los pioneros de la ciencia política estadounidense, “la política es quién recibe qué, cuándo y cómo”.

En el mundo clásico, Aristóteles consideraba al hombre un “ser político” porque no existía una esfera política separada de la esfera social sino que todo se fundía en la polis. Tampoco estaba la política separada de la ética o de la religión.

Nicolás Maquiavélico cuando sugiere al Príncipe el uso del engaño y el fraude no sugiere que la política esté separada de la Ética, sino que la moral política es distinta a la moral convencional. En este sentido MAX Weber sostiene que esto es así ya que el político debe tener en cuenta las consecuencias de sus actos. La salvación de la patria puede no ser compatible con la salvación del alma del político. Habla de la Érica de la responsabilidad y la Érica de la convicción, que no siempre van a coincidir.

II. Evolución histórica, principales enfoques teóricos y metodológicos:

II.1. Criterios de científicidad: progresividad y eclecticismo.

Gabriel Almond sostiene que el rasgo principal de la disciplina es un progresismo ecléctico, es decir, la posibilidad de acumular y mejorar nuestros saberes acerca de cómo se producen los fenómenos políticos en un contexto teórico plural. Ausencia de un solo enfoque teórico o método de análisis.

Según Schuster es posible distinguir tres enfoques predominantes: el neopositivismo o positivismo lógico (1920-1950), el racionalismo crítico o falsacionismo popperiano (1950-1970) y el posempirismo, cuyos autores más emblemáticos fueron
Kuhn, Feyerabend, Laudan y Lakatos. Brevemente, mientras que el positivismo lógico buscaba los criterios de verdad de la ciencia en la contrastación empírica y propugnaba por el inductivismo como forma de adquisición del conocimiento, el racionalismo crítico recuperó el valor de las teorías y de las deducciones para ofrecer no la comprobación sino el intento de refutación de las hipótesis científicas como criterio de verdad. En el escenario posempirista, vigente actualmente,lo que predomina es una mirada que ve a la ciencia como el resultado de las interacciones y acuerdos de quienes la practican. No niega la importancia de la investigación empírica, pero acepta que no existe una sola teoría o corriente que permita definir de qué se trata la ciencia, sino que, por el contrario, nos encontramos en un contexto donde conviven diversas perspectivas. De esta manera, se puede sostener que la visión ecléctico-progresiva (Almond) o abierto-ecléctica (Pasquino) es la que responde mejor a las aspiraciones que podemos tener respecto del estatus científico de nuestra disciplina: “Un campo de conocimiento plural, sólido y riguroso donde el progreso se da por acumu- lación y no por ‘rupturas paradigmáticas’ mediante la ‘herencia de conceptos, métodos, teorías y praxis’ y donde las teorías que se vuelven antiguas o inválidas o bien no reapa- recen o bien, si lo hacen, regresan transformadas o incorporadas a nuevas teorías”
(Abal Medina, 2000: 202). En este sentido, es posible afirmar que en las ciencias sociales no existe una teoría general sino sólo una acumulación de enfoques, es decir, muchas formas de explicar los comportamientos humanos sin que ninguna de ellas prime sobre la otra.

II.2. Los orígenes de los estudios sobre la política

Aunque la Biblia contiene referencias que impactaron sobre el desarrollo político de Occidente, el origen del pensamiento político sistemático occidental se remite a la Antigua Grecia (Almond, 1998: 53). Ya en los primeros historiadores, como Heródoto (484-425 ac) y algo más tarde Tucídides (460-396 a.C.), encontramos análisis de ideas políticas, comparación de regímenes y especulación sobre las propiedades de los mismos. Sin embargo, es con la crisis de la democracia ateniense5 Aunque la Biblia contiene referencias que impactaron sobre el desarrollo políti- co de Occidente, el origen del pensamiento político sistemático occidental se remite a la Antigua Grecia (Almond, 1998: 53). Ya en los primeros historiadores, como Heródoto (484-425 ac) y algo más tarde Tucídides (460-396 a.C.), encontramos análisis de ideas políticas, comparación de regímenes y especulación sobre las pro- piedades de los mismos. Sin embargo, es con la crisis de la democracia atenienses que aparecen las dos manifestaciones que más influyeron en la historia de la teoría política clásica: Platón (428-348 a.C.) y Aristóteles (384-323 a.C.).